Comenzó la cuenta regresiva para la huelga magisterial

13 de noviembre de 2007

Versión imprimirle en
formato PDF

El domingo 11 de noviembre más de 7,000 miembros de la Federación de Maestros de Puerto Rico desbordaron el Coliseíto Pedrín Zorrilla de Hato Rey y ratificaron por unanimidad el voto de huelga previamente aprobado por nuestra Asamblea de Delegados. Los miles de maestros, trabajadores sociales, orientadores y bibliotecarios que colmaron el Coliseíto, le dieron un contundente ultimátum al patrono-gobierno: ¡convenio o huelga!

Desde las primeras horas de la mañana las maestras y maestros federados comenzaron a llegar, la mayoría en guaguas escolares, rebosantes de entusiasmo y ánimo de lucha. Era evidente a borbotones la alegría y el espíritu solidario  entre los miles de trabajadores de la educación ante el llamado de la Federación de Maestros a darle una impactante demostración de fuerza al patrono. Delegaciones de todos los distritos del país acudieron a la cita a cumplir con su deber de aprobar un voto de huelga que sin duda va asentar un hito histórico en la lucha magisterial. Nunca antes un voto de huelga de la Federación de Maestros había sido tan masivo y unánime.

El quórum de la Asamblea era unos 3,000  miembros de la Federación y pasadas las 11 de la mañana se habían registrado más de 5,000, sobrepasando por mucho el quórum establecido. De hecho tuvimos que cerrar las mil quinientas sillas de la cancha para poder acomodar de pie a los miles de docentes que acudieron. Esta avalancha de participación, nunca vista en Asambleas anteriores del sindicato, es la muestra palmaria del nivel de movilización que va cobrando el desarrollo de la huelga magisterial y de la incuestionable masividad que la misma puede lograr. Esa gigantesca ola de camisetas amarillas que se apoderó del Pedrín Zorrilla para testimoniar su apoyo a la huelga, le da al magisterio una inyección, una sobredósis de militancia y voluntad de lucha, esenciales para lograr la victoria contra un patrono abusador e intransigente.

La emotiva demostración magisterial del domingo nos lleva un inequívoco mensaje de solidaridad, de unidad de acción y voluntades, que nos saca de la debilidad y el aislamiento individual, y nos lleva al poderoso escenario colectivo. Separados somos débiles pero sólidamente unidos, somos una fuerza invencible. Ese es el significado del voto ratificado y de la preparación para la huelga: en la unión está la fuerza y en la fuerza, la victoria.
         
La reacciones de Aragunde y del Gobernador Acevedo Vilá, reflejaron el mal sabor y la histeria patronal que los caracteriza. Aragunde, derrotado en su interés de que el voto no fuese ratificado, se apega a la esperanza de que la Comisión descertifique a la Federación de Maestros y así capear el temporal que se avecina. Pero se equivoca de rabo a cabo; aún cuando la Comisión nos descertifique la lucha del magisterio va a continuar con inusitada fuerza. Sepa el Secretario de pacotilla que la Federación de Maestros no es una franquicia sindical, es un instrumento de lucha que ni se rinde ni se vende, con certificación o sin ella le vamos a dar candela a Aragunde y a todos sus alzacolas.
         
El gobernador, reflejando un grave caso de amnesia política, casi nos hace llorar cuando dijo que la huelga magisterial a quien le hace daño es a los estudiantes que se quedan sin clase. El gobernador que en mayo del 2006, de manera criminal tiró a la calle a 43,000 maestros y dejó sin clases a 600,000 estudiantes, no tiene fuerza moral para criticar la huelga. Sencillamente, si no quiere que el sistema educativo se paralice, dispóngase a negociar y hágale justicia al magisterio y a la educación pública. Todavía está a tiempo de crecerse o seguir siendo un enano anti-obrero.

          Como señaló nuestro Presidente, Rafael Feliciano, en su Informe a la Asamblea: la huelga está escrita en la pared, solo falta la fecha y la hora. La ratificación del voto de huelga por la Asamblea General inicia el conteo regresivo para lanzarnos a la calle. Aragunde y el gobernador tienen hasta el 1 de enero para firmar el Convenio Colectivo. Si no lo hacen van a provocar la huelga de maestros más impactante y masiva en la historia de este país y, por supuesto, tendrán que pagar las consecuencias políticas y sindicales de su alevosía patronal.

¡NO HAY TRIUNFO SIN LUCHA!

 
©Federacion de Maestros de Puerto Rico 2005