La Escuela de Hato Rey
4 de septiembre de 2007

Versión imprimirle en
formato PDF


La falta de habilidad o de voluntad del secretario de Educación para atender el caso de los maestros de Utuado es motivo de preocupación nacional.  Es difícil concebir al funcionario que tiene la responsabilidad ministerial de organizar, dirigir, supervisar y evaluar las actividades académicas y administrativas de la escuela, negando el diálogo y la comunicación  y reprimiendo a los que lo solicitan.

El secretario quiere imponer la escuela de Hato Rey.  La escuela de Hato Rey es arcaica y obsoleta.

Es la escuela que los educadores y los grandes teóricos de la pedagogía mundial combaten y exigen eliminar.  Es la escuela enajenada de la realidad de la comunidad.  Es la escuela que se organiza desde el piso doce del DE sin tomar en cuenta las particularidades de sus compañeros.

La escuela que queremos no se organiza con autoritarismo ni con pasiones exacerbadas e irracionales.  Se organiza atendiendo las necesidades específicas de los estudiantes y con la más amplia participación de sus componentes.  Así también tiene que funciona con máxima excelencia, con productividad  y con la más amplia y justa supervisión de la agencia.

El Secretario tiene la responsabilidad como educador y como patrono, de echar a un lado la intolerancia y el autoritarismo y comenzar un diálogo – como diría Hostos – “claro como el sol del mediodía”.  Tiene que comenzar a abrir paso en ese camino que sus decisiones han convertido en estrecho e intransitable.

¡Pero cuidado!  Plantear que hoy martes se inician las clases con maestros externos a la escuela es una decisión equivocada que, lejos de contribuir a la solución del problema, constituye una falta de respeto y una provocación peligrosa tanto a los maestros suspendidos, como a los estudiantes y padres que los respaldan.

 
©Federacion de Maestros de Puerto Rico 2005