Razones sobran para alzar la voz
14 de agosto de 2007

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El Magisterio puertorriqueño está pasando por el momento más difícil que ha tenido que enfrentar.  Primero: el gobierno-patrono, en abierta violación de la Ley 45, pretende no reconocer al representante exclusivo para negociar términos y condiciones de empleo que intenta modificar con la imposición de las cartas circulares; Segundo: el secretario Aragunde ha desacatado las órdenes que le ha dado la Comisión de Relaciones del Trabajo para el Servicio Público y en un acto de autoritarismo atenta contra derechos adquiridos como el periodo institucional, el periodo de capacitación, el quinto grupo; Tercero: El secretario viola la Ley 149 cuando le asigna poder decisional a superintendentes y directores regionales en menoscabo de la autonomía escolar.  Estos funcionarios sólo son facilitadotes (Ley 149, artículo 7.05)

Ninguna carta circular puede ir por encima de la ley.  Cuarto: mientras el gobierno-patrono le hace justicia salarial a otros trabajadores del sector público como son las enfermeras, los policías, los trabajadores de la salud, directores escolares, superintendentes y directores escolares regionales,  a las maestras y maestros se les dice que no hay dinero.  Más aún, a ninguno de estos trabajadores se les requiere productividad como requisito para aumentarles el salario.  Al magisterio sí se les exige, como lo anunció el gobernador en su mensaje, en total menosprecio al derecho a la negociación colectiva consagrado en la Ley de Sindicación.

¿Sabías que las enfermeras y los policías tienen un salario básico mayor que el de los maestros?  Y como si todo lo anterior no fuera suficiente, se nos culpa de todos los males del departamento, muchísimos maestros trabajan día a día en pobres infraestructuras y con poco o ningún personal de mantenimiento.  Mientras el secretario Aragunde, Silva Puras y Acevedo Vilá siguen buscando maneras de asignarnos más trabajo y arrebatarnos derechos, el magisterio no puede permanecer pasivo enfrentando cada día el altísimo costo de vida estirando el peso de un salario estancado hace ya mucho tiempo.  Existen suficientes razones que hacen de la huelga una posibilidad real.  Tenemos que desarrollar la mayor presión para que el gobierno atienda nuestros reclamos.  Somos una masa de trabajadores tan inmensa que no hay gobierno que pueda resistir los efectos políticos el año preeleccionario.  Llegó el momento de hacernos escuchar.  Manifiesta tu indignación.  Alta tu voz para exigir justicia salarial y respeto para el magisterio.

¡NO HAY TRIUNFO SIN LUCHA, NI LUCHA SIN SACRIFICIO!

 

 
©Federacion de Maestros de Puerto Rico 2005