No Entendemos la Oposición
15 de noviembre de 2005

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Unas dos semanas atrás, un portavoz de una de las organizaciones que representan a los directores escolares se pronunció en contra de las peticiones que hace la Federación de Maestros en la Propuesta de Convenio Colectivo preparada por el magisterio. Solicitaba dicho portavoz, participar en las negociaciones y amenazaba con que los principales de escuela renunciarían en masa si el patrono accede a los reclamos de la Federación. Nos extraña esta actitud, primero por que entendemos que no representa el verdadero sentir de la mayoría de los directores escolares.

En segundo lugar, el director de escuela que verdaderamente se preocupa por la educación sería uno de los más beneficiados de aprobarse las propuestas entregadas al patrono en nombre del magisterio puertorriqueño. Cualquier director de escuela debiera sentirse más que feliz de dirigir un plantel donde haya un trabajador social y un orientador por cada 200 alumnos, un psicólogo escolar, donde el tope sea de 15 estudiantes por grupo y donde haya los recursos humanos y materiales necesarios para un proceso educativo de excelencia. Nos preguntamos: ¿En qué perjudica esto a los directores?

Con el tope de 15 por grupo, el maestro y la maestra podrán ofrecer ayuda individualizada a cada estudiante. De esa manera, mejorará sustancialmente el aprovechamiento, el aprendizaje y las notas, que es lo que todo el mundo quiere. ¿O es que el mencionado portavoz de algunos directores se opone a eso? Cada escuela sería mejor si contamos en cada plantel con maestros de bellas artes, salud y educación física suficientes para que los estudiantes reciban diariamente esas clases. De aprobarse nuestra propuesta, habría un maestro itinerante en cada escuela elemental y un equipo itinerante por distrito para secundaria garantizando que los estudiantes no pierdan clases. ¿Por qué un buen director se va a oponer a esto?

Al director le conviene tener un plantel con salones suficientes, equipados, debidamente iluminados y ventilados. Le conviene que el Departamento provea todos los textos, equipo y materiales necesarios para un buen proceso educativo. ¿Cómo se van a oponer a nuestra petición de que los salones de educación especial cuenten con los equipos de acuerdo al impedimento y que se elimine el papeleo para que los maestros se dediquen de lleno a la enseñanza? ¿Cómo oponerse a que se nombre el personal administrativo necesario para esas funciones?

A cualquier patrono le conviene que se eliminen los graves problemas de contaminación por gases, aguas usadas o asbesto. Les conviene que el Departamento garantice la salud y seguridad del personal y de los estudiantes por que eso puede salvar vidas, incluyendo la del mismo principal. Cualquier director debe sentirse contento de contar con una escuela libre de todo riesgo a la vida y seguridad.

Por otro lado, a todos nos conviene, incluyendo a los directores, que cuando comiencen las clases cada año, todos los maestros y maestras, todo el personal, esté nombrado para que no se queden estudiantes sin clases. A todos nos conviene que se nombre al personal de acuerdo al principio de mérito plasmado en la existencia de un estricto orden de turnos. ¿Cómo van a oponerse a eso que es ley?

Pero más importante aún, a cualquier director le conviene que se respete la autonomía escolar, que se organice la escuela a través de un proceso que sea ejemplo de democracia y donde se garanticen los recursos suficientes a tono con las necesidades del estudiantado respetándose lo que pida y apruebe el Comité de Organización y la facultad. ¿Qué director no se sentiría feliz de contar con maestros que luchen por lo mejor para su escuela en beneficio de los hijos del pueblo?

En cuanto a la disciplina, proponemos un proceso donde más que suspender al estudiante, se le ofrezca la ayuda especializada que lo ayude a superar el problema de conducta. ¿Por qué oponerse a eso? Nuestra Propuesta de Convenio solicita que el magisterio tenga la oportunidad de asistir a talleres, cursos y orientaciones para capacitarse mejor y dar lo mejor de sí. Solicitamos dos periodos de capacitación para cada maestro de elemental para que estos puedan dedicarse de lleno a sus estudiantes cuando éstos lleguen al salón teniendo los materiales preparados.

¿Por qué han de oponerse los directores a que se pague el plan médico al magisterio? ¿Por qué van a oponerse a que los maestros y maestras reciban un salario justo de $3,000 mensuales y un aumento porcentual ajustado al costo de la vida? Exigimos además que se despolitice el sistema educativo. ¿Se oponen a eso?

Si como resultado de una buena negociación se aprueban las propuestas del magisterio, cada director de escuela tendrá a su cargo una mejor escuela, segura, cómoda y feliz donde se sienten las bases para que todos y cada uno de los hijos de nuestro pueblo obtenga una educación de calidad. Por eso decimos que el Convenio propuesto contiene las bases para resolver los graves problemas que afectan la educación. Es un Convenio para una reforma educativa de verdad. ¿Quién se opone a eso?

Sabemos que el magisterio y la comunidad escolar se mantendrán alertas y en pie de lucha defendiendo estas propuestas en beneficio de todo el pueblo puertorriqueño.

 
©Federacion de Maestros de Puerto Rico 2005